Se abre un nuevo capítulo en los problemas del FC Barcelona. El repunte de los casos de coronavirus en España y toda Europa ha provocado que se limite la movilidad y por consecuencia, cierren sus puertas muchos establecimientos. Por segunda vez, desde el comienzo de la pandemia, el museo y la Barça Store ubicada en el Camp Nou han cerrado temporalmente, según ha confirmado el club en su sitio web, con el objetivo de detener la propagación del virus. 

Durante la semana pasada, el Govern de Catalunya anunció una nueva serie de medidas para evitar el contagio en espacios abiertos y cerrados, que también incluyen la prohibición de hacer visitas guiadas, como se hace en el museo blaugrana. Esto ha representado un descenso de visitantes en las instalaciones del Camp Nou. Además, el cierre perimetral del territorio catalán y la prohibición de viajes entre municipios en el fin de semana, ha imposibilitado la movilidad de los visitantes, provocando la cancelación de varias reservas.

Por ello, en un comunicado en su página web, el club catalán confirmó el cierre de los espacios: "El Museo del Barça y la Barça Store del Camp Nou cerrarán nuevamente a partir de este miércoles 4 de noviembre debido a la poca afluencia de público que se ha registrado desde que entraron en vigencia las nuevas medidas de movilidad en Catalunya, con el objetivo de detener el contagio de la Covid-19" rezaba el comunicado.

Grandes pérdidas económicas

Con el cierre del Museo y la Barça Store principal, ahora quedarán abiertas las tiendas de Passeig de Gràcia y del Aeroport T1. Tampoco está abierta la de Canaletes, que fue inaugurada el pasado 21 de febrero,  y lleva cerrada desde el comienzo del primer Estado de Alarma. Con esta situación, el Barcelona se enfrenta a más pérdidas económicas, por las ventas de sus camisetas, principalmente. 

Desde hace meses, el club se ha visto en la necesidad de modificar todos los presupuestos respecto a ingresos. De hecho, a principios del 2020, los responsables de las ‘Barça Store’ calculaban ingresos mínimos de un millón de euros por mes, pero ha sido una cifra imposible de alcanzar. Ahora, con el cierre temporal de la tienda y el museo, habrán menos entradas económicas y el Barcelona tendrá que apostar al máximo por las ventas online para poder controlar sus cuentas.