Después de varios años tirando de paciencia en el mercado, el Real Madrid parece obligado a reaccionar en el verano 2018, en el que debe afrontar la marcha de dos referentes como Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo. Los fichajes se han puesto complicadísimos, y más por cracks a la altura de los que se necesitan en la capital, aunque a los blancos nunca les ha faltado poder de convicción. En esta ocasión, sin embargo, podría optarse por un cambio de planes.

Cada vez son más las voces que aseguran que en esta ventana estival habrá sorpresas en el Santiago Bernabéu, en el que por primera vez en muchos años se apostaría por un proyecto sin llegadas 'galácticas'. Está por ver si esta versión acaba confirmándose en el poco menos de mes y medio que queda hasta que LaLiga eche el cierre a las transacciones, pero lejos de algún golpe aislado, podría acabar siendo real.

Neymar, el gran deseado, se quedará en el PSG como su compañero Kylian Mbappé, igual que los renovados Harry Kane y Mohamed Salah y quizás de la misma forma que Eden Hazard. El Chelsea podría bloquear la venta del belga porque aun tiene margen con su contrato, uno que se ha agotado con un Thibaut Courtois que sí podría hacer las maletas rumbo a España.

Las penas, en este caso, se han disfrazado de oportunidad, porque los blancos defienden que ha llegado el tiempo de la juventud. En este sentido, les favorecería el cambio de Zinedine Zidane a Julen Lopetegui, porque el guipuzcoano es más partidario de trabajar con unas promesas a las que el marsellés ignoró por completo. Ahora podrían tener opciones.

La estrategia de Florentino pasa por esperar a 2019

Además de los Llorente, Ceballos o Mayoral, ha llegado savia nueva con Vinicius, Andriy Lunin, Álvaro Odriozola o Rodrygo, que podrían unirse a unos cedidos que volverían para tener papeles más relevantes. Se abren las puertas para Martin Ødegaard, Raúl de Tomás y sobre todo James Rodríguez, que con la salida del técnico francés ya estaría pensando en un deseado retorno.

La estrategia de Florentino Pérez sería vender a las estrellas que ya tiene como 'galácticos', a la espera de que en 2019 se allane el camino por algunos fichajes que quiere de verdad. Gareth Bale y Marco Asensio podrían asumir galones, si todo ello sirve para que en un año se pueda volver a apretar por Neymar. Es una apuesta muy arriesgada, aunque habrá que ver si tiene éxito.