El PSG ha sembrado dudas sobre el futuro de Neymar, y el FC Barcelona está muy atento al posible divorcio en París. Los catalanes se mantienen en compás de espera porque su relación con el conjunto francés está completamente rota, aunque el mercado de fichajes podría obligar a entenderse a dos entidades que empezaron una guerra hace ya varios años.

Como si fuera un culebrón televisivo, la disputa ha ido sumando episodios, algunos sobre el césped y la mayoría en los despachos. Los 'bleus' han convertido a los azulgrana en el gran enemigo, y una prueba de ello es que estos últimos nunca han conseguido certificar ninguno de los objetivos que se marcaron recientemente en el Parque de los Príncipes. Sus acciones no tuvieron éxito, y además hubo reacción.

Enmedio de estas peligrosas circunstancias, vuelve a emerger el nombre del brasileño, al que se suma el de Philippe Coutinho. Al primero lo quieren recuperar en la Ciudad Condal, y el segundo interesaría mucho al campeón de la Ligue 1. En cualquier caso, las negociaciones serán protagonistas en los próximos meses, y el punto de partida se fijará tras las discusiones por varios nombres propios.

Los nombres propios en la guerra Barça-PSG

Thiago Silva

El central brasileño provocó el primer choque de trenes entre franceses y catalanes, y a día de hoy todavía es capitán en París. Relacionado en varias ocasiones con el Barça, en 2012 no veía con malos ojos su traspaso, pero la negativa fue rotunda y no hubo manera de contratarle, porque era una pieza clave que se ha mantenido a lo largo de los años.

Marquinhos

Aunque en 2014 era un suplente prometedor, tampoco hubo manera de doblegar al PSG, que se negó a dejarle escapar como si se tratara de un rival directo. Una vez más, en el Camp Nou hubo ofensiva, acercamientos y varias propuestas para desbloquear su fichaje, que fue negado una y otra vez.

Marco Verratti

2017 fue un año intenso en la guerra Barça-PSG, tras una dolorosa remontada en Champions. El 4-0 de los de Unai Emery lo levantaron los hombres de Luis Enrique con un doloroso 6-1, que escoció en el campo y en los despachos y marcó un antes y un después. Si antes habían saltado chispas, este resultado encendió un fuego que todavía dura.

Buena prueba de ello fue el caso Marco Verratti, con una discusión que tuvo consecuencias gravísimas. El italiano se plantó y echó un pulso al club, aunque finalmente se vio obligado a rectificar y echó a su agente porque denunció que París era una cárcel de oro para sus estrellas. Poco más tarde renovó su contrato, y los azulgrana lamentaron un contraataque que costó mucho tiempo asimilar.

Neymar

Ni siquiera había acabado aún 2017 cuando estalló la bomba Neymar, que se fugó al PSG como venganza punzante e histórica. Tanto que a Nasser Al-Khelaïfi no le importó jugar a espaldas de los culés para convertir al de Sao Paulo en el jugador más caro de toda la historia del fútbol, pagando una cláusula que parecía inalcanzable, pero que convirtió 222 millones de euros en una cifra asumible. El tridente se rompió y el delantero tardó poco en darse cuenta de su error, pero ya era tarde y ahora podría aparecer una segunda oportunidad.

Ángel Di María

El Barça forzó la máquina para contratar a Philippe Coutinho, pero la negativa del Liverpool le llevó a preguntar por Ángel Di María. Después de 'tocar' al carioca -aún en el verano 2017- y recibir un 'no' porque este sólo pensaba en el Camp Nou -a donde llegó seis meses después-, los galos se dedicaron a incomodar a su adversario subiendo a un nivel desproporcionado el precio del argentino, que por aquel entonces era uno de sus descartes. El 'fideo' ha reconocido que quería jugar junto a Leo Messi en varias ocasiones, aunque nunca se ha extendido en los motivos que le impidieron hacerlo.

Ivan Rakitic

El caso Rakitic fue breve, pero también existió. En 2018, en su mejor momento en el Barça, el croata recibió un ofertón de los parisinos, aunque la reacción barcelonista y una conversación con Ernesto Valverde apagaron un incendio que esta vez no acabó de calar.

Adrien Rabiot

Rabiot acaba contrato el 30 de junio de 2019, y el Barça insistió en numerosas ocasiones por un fichaje que no llegará. Primero, porque pese a sacar la bandera blanca y tender puentes a una reconciliación con el PSG, en la que intentó mediar Éric Abidal, no hubo manera de convencer a los 'bleus', que siguieron firmes en su decisión de torpedear los planes de los catalanes. La insistencia del crack en marcharse acabó como el rosario de la aurora, porque en enero, cuando tenía vía libre para negociar con otros clubes, se le apartó del equipo por negarse a renovar y lleva meses sin poder jugar. 

Frenkie de Jong

También en 2019, los franceses quisieron cobrarse una venganza por Rabiot, y atacaron la incorporación de Frenkie de Jong. El neerlandés sueña con vestir de azulgrana, pero reconoció tras hacerse oficial su llegada al Barça que estuvo muy cerca de aceptar la propuesta del PSG, que le tentó con un sueldazo y un proyecto deportivo ilusionante. Después de tantas derrotas, esta fue una importante victoria en la Ciudad Condal.

Matthijs de Ligt

Las dudas que logró espantar De Jong persiguen ahora a Matthijs de Ligt, que parece cerca de mudarse al Parque de los Príncipes. Tras perder la batalla por el centrocampista, los parisinos se la jugaron con el central, cuyo agente, Mino Raiola, parece más dispuesto a aceptar los millones que proliferan en la capital francesa. Todavía no hay nada confirmado, pero este podría ser el penúltimo capítulo de un culebron que se encamina de nuevo hacia Neymar y Coutinho.