El FC Barcelona ha hecho oficial el fichaje de Arthur Melo, el jugador elegido para reforzar la medular del equipo azulgrana de cara a las próximas temporadas. El club culé ha hecho efectiva la opción de compra que tenía acordada con el Gremio por el centrocampista brasileño que es de 31 millones de euros más 9 en variables. Firma por 6 temporadas y tendrá una cláusula de 400 millones.

Arthur es uno de los últimos movimientos que realizó Robert Fernández, anterior secretario técnico, antes de que su contrato con el FC Barcelona llegase a su fin. Pese a ello, la actual secretaría técnico, encabezada por Éric Abidal y Ramón Planes, no ha querido modificar las intenciones del club con la talentosa perla brasileña.

El FC Barcelona ya había abonado 4 millones de euros por obtener la opción de compra, por lo que depositará el resto del traspaso para cerrar las negociaciones con el Gremio. A sus 21 años, Arthur desembarcará en el Camp Nou para convertirse en una mirada hacia el futuro, aunque se espera quesu adaptación le permita ofrecer rendimiento inmediato. 

Además, el ex del Gremio llega como uno de los jugadores que deben ocupar el hueco dejado por Andrés Iniesta al final de la pasada temporada. El brasileño cumple con el perfil que estaba buscando el Barça: un futbolista joven, con proyección de futuro y con calidad suficiente para dar el salto al fútbol europeo de máximo nivel.

Arthur llamó la atención por su seguridad con el balón en los pies, algo que ha mostrado a lo largo de la última temporada. Su carta de presentación es su amplio repertorio técnico para generar juego en la medular. El centrocampista brasileño, según los informes de la dirección deportiva, encaja a la perfección en el 'estilo Barça', ya que es un mediocentro con criterio y dotes de mando en la zona ancha del campo.

Más Xavi que Iniesta

El perfil de Arthur es semejante al de Xavi: un jugador con un guante en su bota que prácticamente no pierde balones pese a que sabe a la perfección cuándo debe asumir riesgos. La tremenda calidad de este mediocentro será una bombona de oxígeno para jugadores como Ivan Rakitic o Sergio Busquets, muy sobrecargados de partidos en el centro del campo, pero que ahora tendrán un relevo de garantías.