En el Nápoles no ha sentado nada bien la "espantada" de Gonzalo Higuaín, su ex máxima estrella, que ha decidido poner rumbo a la Juventus de Turín para tener la oportunidad de esta manera de conquistar algún título importante, pasando a formar pareja de ataque con Paulo Dybala.

El presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis, no ha dudado a la hora de llamar "traición" a la marcha de Higuaín, a pesar de que el argentino ha dejado 90 millones de euros frescos en las arcas napolitanas al haberse marchado a cambio del precio de la cláusula de rescisión.

"Hay quien dice que hablar de traición es exagerar, pero yo pienso lo contrario"

"En este fútbol sin escrúpulos, no se respeta ni siquiera a los sentimientos", ha comentado el máximo mandatario del conjunto partenopeo sobre el traspaso de Gonzalo Higuaín a la Juventus, asegurando que la decisión del "Pipita" demuestra el poco compromiso que tenía con la afición del Nápoles, que desde el principio se había entregado a él.

"Hay quien dice que hablar de traición es exagerar, pero yo pienso lo contrario. En esta decisión está la traición en el mayor de los sentidos, y también un sentimiento de ingratitud", ha explicado De Laurentiis, quien ya ha empezado a pensar en quién será el relevo de Gonzalo Higuaín en la delantera, pudiendo gastar hasta 90 millones de euros en una o dos contrataciones de lujo.

"Media hora después de ser informados de que la Juventus tenía voluntad de pagar la clausula, comencé a pensar en el futuro", afirma. El argentino Mauro Icardi es uno de los futbolistas que más está sonando como posible fichaje para el Nápoles en las últimas horas.