Aunque ya han pasado unos cuantos meses desde las épicas semifinales de Champions League 2017-18, en las que el Liverpool fue capaz de barrer del mapa al Manchester City de Pep Guardiola al golearle en Anfield y vencerle también en el Etihad Stadium, parece que a los 'reds' no se les ha olvidado lo que tienen que hacer para ganar a los 'citizens'.

Ambos conjuntos ingleses se enfrentaron en las últimas horas en Estados Unidos, en partido de pretemporada correspondiente a la disputa de la International Champions Cup, el torneo de fútbol más famoso del verano.

En dicho partido, los goles de Mohamed Salah en la segunda mitad y de Sadio Mané, en el descuento, sirvieron para contrarrestar el tanto inicial de Leroy Sané y promover la victoria de los de Jürgen Klopp, a pesar de que los de Pep Guardiola estaban en clara desventaja.

Y es que el de Santpedor todavía no puede disponer de los grandes 'cracks' de su plantilla (De Bruyne, Kompany, Sterling, Silva, Agüero, Gabriel Jesus...), al haber llegado la mayoría de ellos bastante lejos con sus respectivas selecciones en el Mundial de Rusia 2018, y por lo tanto encontrarse actualmente disfrutando de su periodo de vacaciones y distensión, antes de reincorporarse a la disciplina del equipo.

Un Liverpool-City mermado por las bajas

Así las cosas, un Manchester City muy mermado por las bajas no fue capaz de superar al Liverpool de Klopp, también sin varios de sus mejores jugadores pero con la presencia arriba de dos de sus grandes estrellas, como son Salah y Sadio Mané.

Ambos tuvieron que despedirse en la fase de grupos del Mundial con Egipto y Senegal, respectivamente, pero cuajaron buenas actuaciones y vieron portería en el Mundial de Rusia 2018. Se trata de dos estrellas emergentes en quien Klopp tiene mucha confianza para seguir liderando al equipo 'red' hacia el éxito la próxima temporada, junto con Firmino, Henderson, Alisson, Fabinho, Van Dijk y compañía. Este Liverpool promete, señores. Y con Mohamed Salah como estrella absoluta, todavía más.