Pep Guardiola es de aquellos entrenadores a quienes les gusta tenerlo todo siempre controlado. Por ese motivo este pasado fin de semana, durante la primera mitad del partido de Premier League contra el Crystal Palace, decidió conversar brevemente con un recogepelotas para que diese más rápido el esférico a sus jugadores cuando éste abandonara el campo de juego.

Y es que a Guardiola no le gustó nada la falta de movilidad y dinamismo de sus jugadores en la primera mitad, y recurrió hasta el más mínimo detalle para intentar acelerar el juego y hacer que sus jugadores sacasen más rápido en los saques de banda o al recibir faltas.

"Todo el mundo estaba lento. El recogepelotas estaba lento y los jugadores estaban lentos", dijo Guardiola en rueda de prensa, intentando justificar su pequeña charla con el joven recogepelotas. El de Santpedor destacó que en la primera media hora de juego nadie iba a por el balón, y que el juego era tan lento que dificultaba la aparición de oportunidades de gol.

Las charlas de Guardiola sirvieron de algo

El caso es que las charlas de Guardiola con el recogepelotas y con sus jugadores parecieron surtir efecto. Después del gol marcado en el último minuto del primer tiempo, el Manchester City anotó cuatro dianas más en el segundo acto para confirmar la goleada.

Ahora, los 'citizens' se mantienen líderes de la Premier League con el Manchester United pisándole los talones. De momento, parece que Guardiola está encontrando la tecla para que su equipo funcione, marque goles y gane los partidos con solvencia.