El centro del campo siempre ha sido la base del juego del FC Barcelona. Desde la Masia, se intenta formar a jugadores con 'ADN Barça' para que puedan dar el salto a las categorías superiores con un estilo forjado a base de posesión, de asociación y de dominar al rival teniendo el balón. Algo para lo que los centrocampistas son piezas fundamentales.

Desde que se marcharon Xavi Hernández y Andrés Iniesta, en el Barça se buscan jugadores -ya sea en las categorías inferiores o en el mercado de fichajes- que tengan su mismo perfil de juego. En base a ello llegó Quique Setién al banquillo del FC Barcelona, siempre con el objetivo de recuperar la filosofía de juego que hizo ganar tantos títulos y que tenía su epicentro en el control de la medular.

Para el técnico cántabro, que emplea un sistema de juego 4-3-3, hay dos jugadores totalmente indiscutibles: Sergio Busquets y Frenkie de Jong. El catalán juega como mediocentro por delante de la defensa, da equilibrio al equipo mediante su inteligencia táctica y da salida al balón gracias a su calidad técnica. El holandés, por su parte, juega como interior demostrando encajar bien en el estilo culé.

Más dudas hay en el tercer puesto del centro del campo, que se lo disputan tres jugadores de perfiles distintos: Arturo Vidal, un todoterreno que aporta físico mediante llegada y presión; Arthur Melo, un futbolista menos físico que el chileno pero más técnico para asegurar más control; e Ivan Rakitic, un centrocampista más versátil que sus dos compañeros que lleva años siendo clave pero que no pasa por su mejor momento.

Curiosamente, ninguno de los tres tiene asegurada su continuidad en el FC Barcelona la próxima temporada, ya que el club les considera transferibles. Es por ello que, desde ahora hasta el final de la presente temporada, iniciarán una intensa pelea para ganarse la confianza de Setién de cara al próximo curso. Tres perfiles distintos de jugador, pero al fin y al cabo tres opciones fiables que buscan su sitio al lado de Busquets y De Jong.

Arturo Vidal se lleva el primer asalto

En el primer partido después de la pandemia, Quique Setién se decantó por la titularidad de Arturo Vidal, que fue de la partida en el estadio de Son Moix contra el Mallorca. Antes del parón, el centrocampista chileno ya gozaba de la confianza del santanderino y, tras la reanudación de LaLiga, se la devolvió en forma de gol, tras un cabezazo rematando un centro de Jordi Alba.