El lateral izquierdo del FC Barcelona, Jordi Alba, se convirtió en una pesadilla inesperada para Osasuna en la segunda mitad del partido de este sábado en El Sadar, correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga Santander 2016-17.

El de L'Hospitalet, tras recuperarse de una dura entrada de Oier, que le rasgó la media tras entrarle con los tacos en un balón dividido, cuajó posiblemente el mejor partido de la temporada a nivel individual, mostrándose consistente en defensa y además generando un tremendo caudal de juego ofensivo en los últimos minutos, sobre todo cuando el partido ya estaba prácticamente roto.

Poco antes, sus incorporaciones al flanco de ataque sirvieron para que el Barça desequilibrara la balanza en El Sadar. Primero fue en el minuto 59, cuando cedió un pase de la muerte a Luis Suárez para que el delantero uruguayo anotara el primer gol del partido, después de una jugada trenzada en la que también participaron Leo Messi y Andrés Iniesta.

Pocos minutos después, en el 73, Jordi Alba volvió a aparecer en escena para dar una nueva asistencia de gol. Esta vez, el carrilero se incorporó a la perfección para recibir un pase en profundidad de Denis Suárez y centrar raso para Leo Messi, quien con un ligero toque colocó el esférico en el fondo de la portería de Nauzet Pérez.

En resumidas cuentas, exhibición de Jordi Alba en el carril izquierdo, que sirve para comprobar que se encuentra perfectamente de las últimas dolencias físicas que arrastraba durante los últimos encuentros. Ahora, sólo cabe esperar que siga así.