Seguramente su nombre no llenará portadas ni artículos de opinión tras la vigésimo octava Copa del Rey conseguida por el FC Barcelona, pero la actuación de Jeremy Mathieu fue crucial para permitir a los azulgranas llegar vivos a la prórroga ante el Sevilla FC. Después de que se les torciesen mucho las cosas a los culés con la tarjeta roja a Javier Mascherano a la media hora de partido, "Lucho" apostó por Jeremy.

Y éste no le decepcionó ni un ápice. El internacional francés, que no acostumbra a entrar en los partidos desde el banquillo de la mejor de las maneras, en esta ocasión fue todo lo contrario. Se mostró como un auténtico baluarte en el centro de la defensa, se compenetró a las mil maravillas con Gerard Piqué y, además, dio aires al equipo.

Su entrenador vaciló en un primer momento sobre qué hacer para recomponer al equipo con la expulsión. "Lucho" y Unzué discutieron sobre las variantes tácticas y prefirieron acabar el primer tiempo con Sergio Busquets de central, Iniesta de mediocentro y Leo Messi rezagado al interior izquierdo del equipo. Un 4-3-2 para los más puristas.

Sin embargo, a la conclusión del descanso Mathieu ya formaba parte del equipo, recuperando este su estado habitual pero sin Ivan Rakitic, damnificado. Messi se situó en la media punta y Neymar Júnior permutó entre la delantera y el interior zurdo, para que los andaluces no ganaran a Jordi Alba en los dos contra uno. Y Jeremy Mathieu, con todo ello y arropado por los suyos, estuvo colosal.

No perdió ningún uno contra uno ante los rivales. Despejó todo el peligro que hubo dentro del área, no perdió la posición en ningún momento e incluso "voló" en dos acciones de contraataque blaugrana donde se plantó en el área rival con una velocidad pasmosa. Formó una defensa infranqueable junto a Piqué y fue el hombre que, desde su posición, cimentó un triunfo que tardó en llegar el tiempo en el que Messi se disfrazó de mago y encontró a Jordi Alba. Gran actuación del francés que, ahora sí y después de todo lo luchado para volver a jugar en tiempo récord, se ha ganado el seguir una temporada más.