El FC Barcelona estrenó este sábado la nueva normalidad del fútbol, y lo hizo con una victoria convincente ante el RCD Mallorca. Tras varios meses de parón, los catalanes no pudieron brillar, pero las conclusiones fueron positivas porque se impuso su efectividad en ataque y su esfuerzo y seguridad en defensa. Pese a la pelea de un oponente que nunca se dejó llevar, las sensaciones mejoraron y el liderato no corre peligro.

Una de las novedades que probaron los culés fueron las cinco sustituciones, que FIFA e IFAB aprobaron hace semanas y la Real Federación Española de Fútbol optó por aplicar en LaLiga. Con un calendario apretado y unas circunstancias excepcionales, los equipos disponen de varias pausas de hidratación y de algunos cambios extra en cada encuentro, con los que tratarán de refrescar las piernas y prevenir algunas lesiones.

Quique Setién se mostró especialmente inspirado con sus decisiones, y supo gestionar sus oportunidades sin descolocar al equipo. Se puede decir que sus intervenciones no sólo no agobiaron a los cracks, sino que ayudaron a mantener la buena línea durante los 90 minutos. Además de sus retoques en el once, introdujo a Ivan Rakitic por el amonestado Arturo Vidal, rodó a Luis Suárez tras quitar a Antoine Griezmann, mantuvo la tensión con Nélson Semedo y Arthur por Sergi Roberto y Sergio Busquets; y metió a Junior Firpo por el tocado Frenkie de Jong.

A quien más echaron en falta los azulgrana es a Riqui Puig, que esta vez no pasó del banquillo. Como Álex Collado, Monchu o Iñaki Peña, el de Matadepera fue uno de los miembros del filial que entraron en la convocatoria, pero no pudo ampliar su registro de tres partidos disputados con los 'mayores'. Ronald Araújo, que fue titular y completó el enfrentamiento, fue la única joven promesa que disfrutó de una oportunidad.

En esta ocasión, el técnico optó por probar a sus centrocampistas y empezar a darles ritmo, lo que dejó sin opciones a las perlas del Barça B. Como todavía no hay desgaste, fue más sencillo apostar por los veteranos, lo que se tradujo en una actuación correcta de Busquets y Arthur y algo más destacada de De Jong, Vidal y Rakitic. Eso sí, el entrenador avisó que tiene intención de mover mucho sus alineaciones.

Setién lanza un mensaje al vestuario

Setién quiso evitar los nervios en el vestuario, y anunció su intención de utilizar las rotaciones con frecuencia para mantener a sus pupilos frescos y enchufados: "Quiero que la gente esté fresca y eso nos va a ayudar porque el nivel que tengo en la plantilla nos lo permitirá. Algunos rotarán menos, pero con partidos tan seguidos todos van a rotar y eso nos va a dar la frescura ideal. Todos son fundamentales y competitivos".