Aunque Ernesto Valverde había roto temporalmente la maldición, el FC Barcelona volvió a tropezar con la Real Sociedad, en un duelo que tuvo tanto fútbol como polémica. La visita a San Sebastián acabó con disgusto porque los catalanes remontaron, perdonaron, vieron como los vascos empataban y después, al final del encuentro, comprobaron como un claro penalti volaba tras haberlo sufrido en sus carnes en la primera mitad.

Las sensaciones de los culés no fueron malas, pero la decepción las superó porque el liderato de LaLiga queda en el aire. La batalla por el título está resultando más complicada que otros años, y cualquier ventaja puede ser determinante de cara al siempre exigente final de temporada. Ahora toca corregir errores, reforzar los aciertos, apartar las dudas y pensar que en apenas unos días el calendario ofrece una importante revancha.

El miércoles hay Clásico en el Camp Nou, pero antes, el domingo, Mestalla decidirá quién se queda con el primer puesto. Los azulgrana acabaron el sábado en lo alto de la clasificación con 35 puntos, solamente con uno de ventaja sobre su máximo rival, el único con el que estarán en igualdad de condiciones cuando el fin de semana eche el cierre. Hasta entonces, el dato está pendiente, y en la Ciudad Condal apoyarán a los 'che'.

En el coliseo blanquinegro, el Valencia es un anfitrión temible, que jugará con una mezcla de motivación y desgaste por la Champions. El esfuerzo para vencer al Ajax en Amsterdam fue mayúsculo y con titulares, pero también lo es la ilusión por volver a estar en octavos de final de la competición más prestigiosa de Europa tras superar una crisis institucional. Además, el logro llegó con la ventaja de ser primeros de grupo.

Por su parte, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro, tras haber hecho rotaciones en su última cita europea. En fuerzas está por encima de los Albert Celades, en moral habrá que verlo y en las dudas también tiene de lo que preocuparse Zinedine Zidane, que medita si reservar al apercibido Casemiro y cómo reparar el agujero del lateral izquierdo, sin el lesionado Marcelo y el sancionado Ferland Mendy.

El Barça ya activa el chip para el Clásico

Pensando ya en un Clásico que ha provocado mucha discusión, el Barça se aleja de nerviosisimo y confía en sus cualidades. Advertía Sergio Busquets que se marchaban con un sabor agridulce de Anoeta, pero que en el vestuario no preocupa de momento el liderato. El de Badia hacía una buena y doble reflexión, y es que LaLiga todavía tiene mucho por jugarse, y a los azulgrana no se les han dado mal los compromisos contra los blancos. El miércoles habrá en la Ciudad Condal una final de Primera División.