Después de algunas semanas complicadas, el Real Madrid espantó sus demonios con una goleada contra el Deportivo de la Coruña, en la que, además de apuntarse un doblete y una asistencia, Cristiano Ronaldo fue protagonista por otros motivos. Sus reacciones durante el encuentro fueron muy comentadas, y una de ellas ocurrió tras marcar su segundo gol.

Corría el minuto 84 del enfrentamiento cuando el portugués se lanzó en plancha para rematar de cabeza un centro de Lucas Vázquez, y aunque se adelantó a Fabian Schär, la bota del defensa rozó involuntariamente la cara del portugués. Mientras el Santiago Bernabéu celebraba, el delantero se quedó en el suelo con una brecha y la cara ensangrentada, esperando la rápida atención de los servicios médicos.

Después de cortar la hemorragia y limpiarle un poco, los sanitarios le acompañaron a la banda, y en el camino Cristiano tuvo una petición algo extraña. Reclamó al médico del Madrid su teléfono móvil para mirarse la cara, y tras ver cuáles eran las consecuencias de su percance, movió la cabeza con gesto contrariado y continuó caminando. Algo, desde luego, poco habitual.

Desplante a Gareth Bale

Más allá de una acción que no pasa de una simple anécdota, la nota negativa la puso el de Madeira en la diana de Gareth Bale que confirmaba la remontada del Real Madrid. El luso se inventó un penalti de Luisinho y se tiró al suelo, y ni siquiera viendo que el galés había logrado anotar se decidió a celebrar el tanto, porque buscaba insistentemente la mirada del colegiado. La situación le ha valido muchos reproches en las redes sociales, tanto de aficionados rivales como del propio conjunto 'merengue'. Para olvidar.