Después de que decenas de equipos lo descartasen tras ser ofrecido por parte del Real Madrid, los blancos consiguieron acomodo al "estrellado" Martin Odegaard. Se trataba del Heerenveen, de la liga holandesa, que cerraba su cesión y  lo presentaba a bombo y platillo como nuevo jugador del equipo.

El atacante noruego llegaba al modesto conjunto neerlandés con un contrato de cesión hasta el próximo junio de 2018. Eso sí, los blancos, que asumen toda su ficha, podrían repescarlo a final de temporada si así lo decide. No lo harán dado el bajísimo nivel exhibido durante estos meses. En un equipo que acabará noveno de dieciocho, fuera de la clasificación para la Europa League.

Este es el último capítulo de un futbolista por el que todavía se cachondean tras su llegada a la capital de España. Fueron dos diarios, de Alemania y Austria, los que se rieron del fichaje por parte del Real Madrid del nombrado en su día estrella de Noruega Martin Odegaard, que más que estrella es un estrellado. Por un lado está el periódico "Die Welt", que hablaba de fracaso absoluto por parte del equipo merengue a la hora de valorar la contratación del escandinavo mientras que era el "Kurier" el que se preguntaba qué ha cambiado de ese joven rubio que llegaba hace dos temporadas al Bernabéu.

Y nada, parece ser la respuesta pues los primeros afirman que "dos veranos más tarde, su futuro parece turbio. Sigue en el Castilla, donde pasa los fines de semana en provincias, luchando contra equipos como el Rayo Majadahonda o el Zamudio". Los austriacos se autorrespondían diciendo que "no mucho" ha cambiado el jugador pues  "en lugar de en la Premier League o en la liga francesa, sigue jugando en el modesto escenario de la Segunda B". Ahora lo hará en la no más competitiva Eredivisie holandesa.

De estrella a estrellado en el Castilla

Desde Noruega hablaban maravillas de él, llegando incluso a debutar con la selección absoluta del país con poco más de catorce años y llamando la atención de múltiples equipos grandes de toda Europa. La decisión de a qué equipo ir, tanto por su padre como por él mismo, fue casi un casting propio de algún programa televisivo y casposo que desde hace años bombardea nuestra televisión.

Al jugador lo trataban como estrella y él se lo creyó. Se pasó varios meses visitando las canteras de más de diez equipos alrededor de toda Europa hasta decidirse por la del Real Madrid. A la capital llegó con un súper contrato, superior incluso a algún futbolista del primer equipo, y con la exigencia de entrenarse siempre con el A. Un fichaje que como revelaba Carlo Ancelotti nada tuvo que ver con lo deportivo.

Todo ello acabó explotando la pasada temporada donde Odegaard fue un auténtico fantasma en pena en la Segunda División B con el Real Madrid Castilla. Media temporada para olvidar y desde Madrid ya se hablaba que tras adaptarse al fútbol y la categoría ésta sería su campaña… Y esta sería realmente la campaña en la que se estrellaría en sus pretensiones. Ahora a Florentino no le queda otra que asumir su terrible error y rezar para que el gigantesco fichaje de un joven de dieciséis años como es Vinicius Júnior, que ha costado 61 millones de euros, no acabe igual.