ACTUAL TÉCNICO DEL MADRID
La época en la que Lopetegui se sintió humillado en el Barcelona
Noticia publicada:27/10/2018 - 01:19h
Última actualización:27/10/2018 - 01:19h
El pasado verano, Julen Lopetegui fue nombrado como nuevo entrenador del Real Madrid. Llamó la atención el hecho de que, en su etapa como jugador, estuvo en las filas del FC Barcelona y las cosas no le fueron precisamente bien
Curiosamente, ese hombre que asumió el banquillo del Real Madrid estuvo en el FC Barcelona como futbolista en activo desde 1994 a 1997, aunque las cosas no le fueron precisamente como él esperaba. Sin apenas protagonismo, pasó tres años complicados en el Camp Nou, donde su carrera no avanzó pese a lo que prometía cuando llegó.
"No me asusta el reto de hacer olvidar a Zubizarreta", dijo en verano de 1994 justo antes del Mundial, cuando era un secreto a voces que ficharía por el FC Barcelona. No obstante, sus dos primeros partidos como azulgrana ya dejaron claro que el actual técnico del Real Madrid llegó con un gafe capital al Camp Nou.
En el primero de ellos, enseñó su catálogo de errores en un partido loco ante el Real Zaragoza correspondiente a la vuelta de la Supercopa de España, con resultado final de 4-5 para los aragoneses. Su siguiente oportunidad no llegaría hasta meses después en un partido de Copa del Rey frente al Atlético de Madrid en el que cometió penalti y fue expulsado a los 13 minutos.
La decadencia de Lopetegui en el Barcelona
A partir de ahí, todo fue de mal en peor para Lopetegui y quedó relegado a ser el tercer portero de la plantilla culé, siempre a la sombra de Victor Baia y Busquets. "Me siento humillado deportivamente", dijo tras reunirse con Robson en su última temporada, en la que apenas pudo jugar.
Este fin de semana, el técnico madridista deberá rememorar ese oscuro episodio de su carrera deportiva volviendo al Camp Nou, que le vio fracasar estrepitosamente. Como técnico en el Real Madrid, las cosas no le están yendo mucho mejor que como portero azulgrana. Este domingo, se juega el puesto, ya que una derrota podría acarrear su cese.




