Desde hace algunos años y más que nunca, los jugadores profesionales deben tener cuidado con sus declaraciones, porque en un mundo tan globalizado como el actual es bastante sencillo pillarles en 'fuera de juego'. Esto es, precisamente, lo que le ha pasado a Sergio Ramos, al que le ha afectado de manera figurada... Y literal.

La polémica se ha producido por un fragmento extraído de la comida del Real Madrid que ha publicado 'El Chiringuito'. En él, el sevillano reflexiona sobre el VAR sin caer en la cuenta de que queda señalado por su propio discurso. "Yo sí, yo lo prefiero porque al final es más justo. Hay que agilizarlo para que no se tarde tanto. Pero por lo demás sí", explica el zaguero sobre la aplicación de la tecnología.

Y acto seguido añade: "Pierde un poco la esencia porque tardan un poquito, pero hasta que cojan la mecánica que hay en el fútbol que va rápido… No puedes ganar un partido con gol por fuera de juego, por ejemplo. O por un penalti que no es". El primer recuerdo que ha venido a la mente de los aficionados ha sido la final de la Champions 2015-16, en la que un tanto del propio Ramos en 'offside' dio paso a un 1-1 que los 'merengues' remataron en los penaltis contra el Atlético.

Sin aplicación no hay solución

Otra de las jugadas obviadas por el madridista es una mucho más reciente, una que ocurrió en la final del Mundial de Clubs. Justo antes del gol de Cristiano Ronaldo que acabó sentenciando el trofeo, Sergio Ramos cometió un penalti sobre Ramiro que el colegiado no quiso ver en directo... Ni tampoco con el VAR. El lío está servido.