Inglaterra se quedó a las puertas de su primera Eurocopa en la historia. Los 'three lions' comenzaron el partido ante Italia, en Wembley con más de 55.000 ingleses en las gradas, gracias a un tempranero gol de Luke Shaw a los dos minutos de encuentro, tomando por sorpresa a toda la 'squadra azzurra' y fanáticos. Southgate siguió su mismo libreto de los partidos anteriores y estuvo cerca de 'atar' el título, pero una pifia al final se lo impidió.
Los ingleses fueron muy superiores en los primeros minutos, con una presión agobiante y dejándole pocas opciones a los de Roberto Mancini para reaccionar al tanto del jugador del Manchester United. Sin embargo, la selección inglesa se fue apagando y los italianos reaccionaron a tiempo para firmar las tablas, en la segunda parte, gracias a un gol de Leonardo Bonucci, forzando una prórroga que terminó muy igualada, con los jugadores siendo vícitimas del cansancio.
Lo cierto fue que antes de que acabara el tiempo extra, Gareth Southgate tomó una decisión que terminó perjudicando, de una manera inolvidable, a la selección que dirige. El entrenador hizo dos cambios en el minuto 119, Marcus Rashford y Jadon Sancho, jugadores del Manchester United, ingresaron al terreno de juego para poder participar en la tanda de penalti. Tenían una clara misión... Y fallaron de manera estrepitosa.
Eran, evidentemente, los dos futbolistas más frescos para la definición desde los once metros, pero no por ello los héroes de Inglaterra. Rashford mandó su disparo justo al palo, mientras que Sancho se topó con el muro 'azzurri': Gianluigi Donnarumma. El guardameta italiano, próximo fichaje del París Saint-Germain le arruinó la fiesta al nuevo 'red devil' y se vistió de héroe para los suyos.
La fiesta de Gigi Donnarumma
Allí no acabó la fiesta de Gigi. Saka tampoco pudo vencer al portero de 22 años, quien detuvo su disparo para que Italia se proclamara campeona de Europa y rompiera su sequía de títulos, desde 2006, cuando ganaron el Mundial. Con total mérito, Donnarumma fue escogido como el mejor jugador de la Euro. Encajó tres goles en toda la Euro (ante Bélgica, España e Inglaterra) y fue clave en las tandas de penaltis en las 'semis' y la gran final.