El FC Barcelona se enfrentará a un examen clave en el verano de 2020, en el que pretende sentar las bases de su nuevo proyecto. Los catalanes tienen ante sí un desafío mayúsculo, ya que en plena crisis del coronavirus intentarán aparcar los errores recientes, reformar en profundidad la plantilla y prepararla para el futuro, en el que se despedirá definitivamente la mejor generación de futbolistas de la historia del club.

La delantera y la defensa se han convertido en prioridades, pero no se descartan cambios en otras parcelas. La intención es hacerse con al menos un central y apretar para reclutar a Neymar y Lautaro Martínez, a los que se considera relevos ideales para Leo Messi y Luis Suárez. Eso sí, en la Ciudad Condal se estudian más oportunidades y la planificación está lista para tomar uno u otro camino en función de las circunstancias.

Los culés siguen decididos a apuntalar la portería, y André Onana es uno de los nombres marcados en rojo en su agenda. Hay confianza en una renovación de Marc-André ter Stegen que costará más de lo esperado rematar, pero más allá de buscar el 'sí' del alemán, los técnicos quieren un nexo que le pueda enlazar con jóvenes como Iñaki Peña y Arnau Tena, y más teniendo en cuenta que se escuchan ofertas por Neto.

Según 'The Telegraph', el Ajax no cerrará la puerta al camerunés, pero le ha colocado un precio de 40 millones de euros. En su última renovación, el joven obtuvo la promesa de que no se le pondrían trabas, y a sus 24 años está decido a dar otro paso adelante en su carrera. En el Johan Cruyff Arena son conscientes de que no pueden competir económicamente con los grandes, pero advierten que harán valer a sus jugadores.

La competencia por el africano es feroz, pero ya se ha dejado querer por el Barça. El crack no ha descartado a ninguno de sus pretendientes, pero su pasado en la Masia, que dejó precisamente para mudarse a Amsterdam, podría marcar la diferencia en el caso de que los azulgrana se decidieran a competir de tú a tú con Chelsea, PSG o Borussia Dortmund, que también le tienen en el punto de mira.

El Barça deberá gestionar sus esfuerzos a la perfección

El problema del Barça es que los fichajes a los que aspira no son baratos, y tendrá que gestionar a la perfección sus esfuerzos. La pandemia ha golpeado a los presupuestos y las exigencias son muy altas, porque Neymar vale más de 150 millones de euros, Lautaro Martínez tiene una cláusula de rescisión de 111 y los centrales se colocan entre 40 y 60. La partida acaba de empezar, y si quieren cantar victoria, los catalanes deberán brillar también en los despachos.