Raheem Sterling podría ser el extremo que tanto desea el entrenador del FC Barcelona, Xavi Hernández, para implantar su equipo de juego con la plantilla que tiene disponible. Su equipo actual, el Manchester City, es consciente del interés de la entidad catalana, pero impondrá sus reglas.

De hecho, Sterling ya ha dejado clara su intención de abandonar el club en busca de más minutos, algo que no ha recibido por parte de Pep Guardiola, quien ha explicado sus motivos: “Raheem es un jugador muy importante, pero veremos qué pasa. Yo no puedo asegurar minutos. Los jugadores tienen que hablar sobre el césped”.

Al formar parte de una plantilla con nombres como Jack Grealish, Phil Foden, Riyad Mahrez y Gabriel Jesus es muy difícil hacerse con un lugar fijo en el once, tomando en cuenta además la competitividad de una liga como la Premier que requiere equipos a tope durante todo el torneo.

 

Las exigencias del City

De acuerdo con la prensa inglesa, en las conversaciones entre ambos clubs se ha fijado un precio de 50 millones de euros, una cantidad muy elevada para el Barça, que vive un momento crítico a nivel financiero, por lo que la alternativa sería una cesión con opción de compra obligatoria.

De esta manera, Sterling podría ver más minutos en el campo, lo que le convencería para marcharse. No obstante, habrá que esperar la respuesta del City, aunque Pep ya ha adelantado los posibles pasos a seguir: “Si al Barça le interesa un jugador nuestro, pondrá en marcha la maquinaria, es un transatlántico”.