El inicio de la segunda mitad de la temporada 2022/23 le ha sentado bien al Manchester United, que ha ido escalando posiciones en la Premier League hasta ocupar una de las plazas que dan acceso a la próxima edición de la Liga de Campeones. Sin embargo, tenía ante sí una gran prueba con la visita del Manchester City, necesitado de puntos para recortar distancias con el Arsenal, que se mantiene en la cima de la clasificación.

Tratándose de un derbi y de una de las rivalidades más marcadas del fútbol inglés, el compromiso inició con algunos roces por parte de ambos equipos. Posteriormente empezaría un intercambio de arremetidas con Erling Haaland como protagonista por los 'sky blues', pero recibiendo su respuesta en ataques en bloque por parte del equipo dirigido por Erik Ten Hag, que empezaría a crear ocasiones de gol a modo de advertencia.

Bruno Fernandes lo intentaba por los locales, mientras que Joao Cancelo era el encargado de sofocar el peligro en el área visitante. El partido lucía para cualquiera de los dos equipos, aunque con una ligera ventaja para los 'red devils', que empezaban a crear más ocasiones claras de gol. Marcus Rashford daría todo buscando romper la igualdad en el 'teatro de los sueños', pero se excedió en un lance y terminaría dando un gran susto a la afición local ante una posible lesión.

La primera mitad concluyó sin goles, con un United superior en ataque y un City manteniendo más la posesión del balón. El espectáculo del derbi iniciaría transcurrida la primera hora de partido con una brillante jugada de Kevin de Bruyne para enviar la pelota al centro del área quitándose de encima la presión de Casemiro para asistir a Jack Grealish, quien remataría de cabeza para dejar sin chances a David de Gea y abrir el marcador.

Remontada en el 'teatro de los sueños'

Todo parecía apuntar a una victoria de los dirigidos por Pep Guardiola, que seguían buscando un tanto más, pero el United también generaba peligro. Tras un gol anulado a Bruno Fernandes, el árbitro consultaría con el VAR para emitir su sentencia. Al determinarse que Rashford no hizo contacto con la pelota, no se trata de un fuera de juego, por lo que los 'red devils' igualaban las acciones en Old Trafford al minuto 78.

Apenas cuatro minutos más tarde, Alejandro Garnacho encontró el espacio idóneo para enviar un pase milimétrico a Marcus Rashford, quien rápidamente se deshizo de Nathan Aké para quedar perfilado frente a Ederson y rematar para hacer estallar a la afición local. Haaland intentaría igualarlo y pediría un penalti sobre la bocina, el United tendría ocasiones para liquidar, pero sin precisión. Tras cinco minutos de adición, el partido terminaba con la victoria de los locales por 2-1.