La banda izquierda del FC Barcelona parece que tendrá al menos otros diez años de rendimiento élite. Tras una década brillante de Jordi Alba por ese sector, tanto en ataque como en defensa, la aparición esta temporada de Alejandro Balde está dejando cada vez más tranquilos a todos en el Camp Nou gracias a la demostración del chaval durante cada partido en el que es titular. 

Su impresionante pretemporada le llevó a irrumpir en el primer equipo y rápidamente se ganó la titularidad por delante de uno de los capitanes del equipo, una tarea nada sencilla. Este domingo ante el Athletic Club, en su primer partido en un escenario tan importante como lo es San Mamés, Balde no se escondió y tanto en ataque como en defensa lució como lo que es: el mejor carrilero izquierdo en LaLiga.

Superando a todos

Es cierto que la temporada de Reinildo con el Atlético -mucho más como tercer central- y de Juan Miranda (también formado en La Masia) con el Real Betis han sido fantásticas en sus respectivos contextos, ninguno lo está siendo dentro de la mejor defensa del torneo, y de toda Europa en cuanto a grandes ligas se refiere. Con su primera temporada consolidado en el Barça, Balde incluso ha actuado como lateral derecho durante un momento de la temporada y ni así deslució.

Como a todos los jugadores culés esta temporada, en Europa la historia ha sido un poco distinta y ha tenido muchos más problemas para poder ser regular, pero dentro de España, su dominio ha sido absoluto. Tanto es así que este domingo Nico Williams decidió comenzar el partido por la banda izquierda y enfrentarse a Sergi Roberto, sabiendo que con Balde sufriría mucho más para explotar su velocidad. 

Números de futbolista élite

Los 8 de 11 duelos ganados por el defensor culé confirman que el menor de los dos hermanos vascos tuvo razón en querer evitar a un jugador que cuando debe acelerar parece una auténtica locomotora. Quizás la mejor estadística que defina el partido, y su temporada en general, sea que de los cinco intentos que tuvo de superar rivales, todos los consiguió.

Balde se aprovechó de la poca solidaridad defensiva de los atacantes del Athletic para durante casi toda la segunda mitad llegar a línea de fondo cada vez que pudo, y que quiso, y explotar su velocidad de la mejor manera posible. Cinco balones largos entregados con éxitos de siete intentados y un porcentaje de pases del 90% dejan claro que el chaval se está llevando el reconocimiento de muchos de manera justificada.