Cuando más mirado estaba mediáticamente y con los rumores rondándole y afirmando que se iba a ir del Barça, Arda Turan se ha puesto el mono de trabajo y ha decidido darle al barcelonismo lo que quiere. Después de un buen partido en la ida en el Sánchez Pizjuán donde dio una asistencia a Luis Suárez, el turco volvió a aparecer en el partido de vuelta y despertó al respetable con dos golazos.

El primero llegó tras una gran jugada entre André Gomes y Leo Messi que él mismo materializó con una gran clase tanto para recibir el balón primero, como para transformarlo después. Un tanto al que se le hay que sumar el segundo del encuentro en la segunda parte y en el que demostró la clase que atesora con un disparo seco y a la escuadra para coger descolocado a Sergio Rico.

Pero el buen partido de Arda no fue sólo por los goles, ni mucho menos. Al internacional otomano se le vio con descaro, sin miedo y con ganas de gustarse. Regates imposibles, controles quiebra piernas y una gran visión que le permitió estar en los lugares adecuados y también cubrir los espacios creados en el medio bajando cuando su equipo lo necesitaba. 

Con una gran libertad en el segundo tiempo, el siete culé conectó nuevamente a las mil maravillas con Leo Messi y los centrocampistas del equipo. Había ganas de ver a un Arda como el que se vio en la madrugada de este miércoles para el jueves en el Camp Nou, siendo imprescindible en la victoria y en el título, habiendo estado en tres de los cinco goles anotados por los azulgranas en los dos partidos. Por todo ello, Arda Turan ha sido el merecidísimo MVP para los redactores de FCBN.