El pasado mes de marzo, el fútbol se detuvo por completo. El coronavirus se acababa de declarar como pandemia y todas las competiciones oficiales se fueron suspendiendo una detrás de otra, sin fecha de regreso y con la incertidumbre de cómo terminarían y de si podrían hacerlo. Más de dos meses han pasado desde que aquello sucedió y parece que el futuro parece ir clarificándose.

Por el momento, el regreso de la Bundesliga alemana ya es una realidad. Los partidos oficiales de la competición doméstica germana volvieron en estadios vacíos, sin público, pero con el consuelo de poder brindar fútbol a sus aficionados a través de las pantallas. En LaLiga Santander, la cosa no ha ido tan rápido, pero hay previsión de regreso para mediados del mes de junio, si todo va bien.

Naturalmente, LaLiga no va a ser distinta a la Bundesliga y el regreso será sin público, únicamente con la posibilidad de seguir los encuentros mediante la televisión. La mayoría de los partidos se jugarán, del mismo modo que pasaba cuando la pandemia no se había propagado, en los estadios habituales de los equipos. No obstante, algunos clubes sembraron las dudas en este aspecto.

Para clubes como el Real Madrid o el FC Barcelona, existía la posibilidad de jugar los partidos en los estadios de sus respectivas ciudades deportivas, que cumplen prácticamente todos los requisitos para que se pueda disputar LaLiga. Sin ir más lejos, en el caso de los merengues, así será: los jugadores aceptaron jugar en el estadio Di Stéfano de la ciudad deportiva de Valdebebas, debido a que el Santiago Bernabéu está en obras.

Pero en el Barça finalmente parece que no va a ser así. Según las informaciones publicadas por el Mundo Deportivo, la entidad catalana preguntó a sus jugadores si preferían seguir jugando en el Camp Nou o si preferían trasladar los partidos al Estadi Johan Cruyff y los capitanes, como portavoces del grupo, optaron por seguir en el estadio habitual culé. Dicha voluntad será respetada.

Se valoró jugar en el Johan Cruyff

Debido a que los partidos serán a puerta cerrada, se valoró abiertamente jugar en el Johan Cruyff, que tiene exactamente las mismas medidas que el Camp Nou y que, con alguna modificación de cara a los tiros de cámara y la instalación del VAR, podía ser válido para jugar LaLiga. No obstante, una diferencia de coste mínima y la voluntad de los jugadores mantendrán los partidos en el Camp Nou.