Lionel Andrés Messi sigue en estado de felicidad absoluta. Tan es así que una multitud se instaló en cada casa que el ‘10’ suele ocupar cuando vuelve a su ciudad, y él salió a atender a sus compatriotas, devolviéndoles el amor al sacarse fotos y a firmar todo tipo de objetos. El astro argentino también estampó su nombre en varias camisetas del FC Barcelona.

Eterna parece que será la celebración de Messi. Tan grande era su deseo de ser campeón con Argentina que ya en la intimidad de su natal Rosario, el considerado como el mejor futbolista del mundo ha seguido mostrándose como símbolo de alegría y agradecimiento total a todos sus ‘fans’, que como él no paran de celebrar el gran logro.

Messi demuestra su agradecimiento de todas las maneras pensadas, disfrutando el amor de su familia y correspondiéndole a los fanáticos que hasta su casa se arriman. Quiere compartir lo que siente con todos sus compatriotas, sin olvidarse de nadie. La felicidad que lo embarga es incuantificable.

Sucedieron muchas más muestras del estado de felicidad absoluta de Messi después de las fotos virales con su esposa, Antonela, en la pista de aterrizaje del aeropuerto rosarino, y del encuentro con sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, ya en Funes. Al ‘10’ lo siguieron por toda la ciudad, con hinchas reunidos en multitud no solo en la casa que primero visitó, sino también en otros dos lugares habituales para él, en Arroyo Seco y en Pueblo Esther.

Messi, cera de sus fans

Fue en su hogar de Pueblo Esther, ya en la noche argentina y en la medianoche española, después de que Italia se hubiera consagrado en la Eurocopa, cuando Messi a pura humildad, con sentido común, se acercó a sus fans. Hasta dos veces caminó hasta el portón que lo dividía de sus compatriotas.

Había una sonrisa dibujada en el rostro de Messi. Primero, salió, se sacó múltiples selfies y hasta grabó algunos vídeos con saludos. Después regresó a la casa, pero al ratito reapareció, ya con un marcador negro, para firmar lo que sus hinchas le alcanzaban. Preguntaba “¿para quién?” y escribía. Los ‘fans’ le daban de hasta 10 pelotas, banderas, zapatillas. Hizo lo propio con camisetas de Argentina, de Newell’s y de varios equipos… pero también firmó varias del FC Barcelona, una que quizá pronto vuelva a portar.