El FC Barcelona cayó por segunda vez en LaLiga Santander 2022-2023, este domingo en el Power Horse Stadium en su visita al Almería. Ha sido mucho demérito de un equipo azulgrana que firmó una primera mitad desastrosa en la que los de Rubi los 'anularon' por completo y, en el camino, aprovecharon para adelantarse en el marcador con un golazo de El Bilal tras un pase de Luis Suárez. 

El gol llegó en el ecuador de la primera parte, con un Barça irreconocible. Más allá de las rotaciones masivas (cinco, con respecto al partido contra el Manchester United), en esta oportunidad el equipo estuvo muy desconectado, desorientado y sin ritmo. El partido que comenzaron a plantear los culés era excesivamente lento y parecían quedarse sin 'vida' muy pronto. El Almería aprovechó para desesperar a los azulgrana. Y lo consiguieron. 

El gol de El Bilal no fue casualidad ni sorpresa. Los locales consiguieron presionar muy bien los espacios y se 'gustaron' en su campo, al punto que después de haber puesto el 1-0, tuvieron dos oportunidades más de aumentar la ventaja, desde el córner. El Barça, por su parte, no había disparado al arco por primera vez y, de hecho, cerró los primeros 45' sin hacer sudar a Fernando, que terminó muy a gusto en su área ante la pasividad de los azulgrana. 

En la reanudación, Xavi entendía que el equipo necesitaba una marcha extra y dio entrada a Raphinha para relevar a Franck Kessié. Volver a jugar con tres atacantes y tres medios para contener al Almería y lanzarse al ataque, con más recursos, pero siguió sin ser suficiente a pesar de que el equipo mostró mucho más ímpetu y 'fuerza' (¿o ganas?) con respecto a lo que habían propuesto antes. El brasileño dio rebeldía al juego, pero los de Rubi seguían sin sufrir en exceso. 

Un 'cambio' insuficiente

Sin embargo, se vio un leve cambio de dinámica: El Almería no atacaba y le costaba superar el centro del campo, pero también estaba muy concentrado a nivel defensivo. Los laterales estaban negando cualquier opción y el Barça volvió a cambiar el guión, sin mucho efecto. Pasaron a vivir de centros y reunir, en el área, a Lewandowski, Raphinha y Araújo. 

Todas las ocasiones del Barça llegaron desde centros. La más clara fue uno de Ferran Torres que se envenenó en el camino, pero Lewandowski ni Raphinha alcanzaron a rematar. Después fue el '4' charrúa quien se encontró en una posición ideal para cabecear, pero disparó sin dirección a portería de manera sorprendente. Un Barça sin chispa, acierto y que no encontró el camino al gol.