Veintinueve años han transcurrido del días más glorioso para el fútbol de Dinamarca, cuando ganó sorpresivamente su único título. Este sábado, el combinado danés vivió otro 26 de junio inolvidable con la goleada ante la selección de Gales, que bastó para sellar su boleto a los cuartos de final de la Eurocopa 2020.

La ‘Dinamita Roja’ no pasaba un cruce correspondiente a una fase final desde que en 1998 logró despachar a Nigeria en la Copa del Mundo en Francia. Y lo logró en la misma fecha en que se había coronado en Europa tras derrotar a la poderosa selección de Alemania (2-0) en el estadio Nya Ullevi de Gotemburgo.

"Somos vikingos y no estamos ahí por estar, estamos para conquistar. Hoy fue Amsterdam, la próxima vez será Bakú", aseveró a través de la televisión pública "DR" el delantero del FC Barcelona Martin Braithwaite, quien destacó el poderío de su combinado nacional, que se ha rehecho de la pérdida de su máxima estrella, Christian Eriksen, debido a un problema cardíaco.

Han sido ocho los goles que ha marcado Dinamarca en los últimos dos compromisos frente a Rusia (4-1) y Gales (4-0), después de las derrotas ante Finlandia y Bélgica, resultados que dejaron al equipo al borde de la eliminación, pero de las que se levantaron con fuerza para alcanzar los cuartos de final de la competición.

En la impresionante resurrección de Dinamarca, mucho ha tenido que ver Kasper Hjulmand, un técnico que ha mostrado gran capacidad para mantener la unidad del equipo y mucha flexibilidad táctica. El técnico danés, admirador de Pep Guardiola pero también de Diego Simeone, cuenta además con otras ayudas externas.

Superstición

Luego del partido ante Rusia, el seleccionador luce en su mano izquierda una modesta pulsera con una pequeña pelota de plata en recuerdo de Eriksen, a quien los jugadores tienen muy presente de manera continua con sus gestos y declaraciones. Asimismo, tras conquistar la victoria frente a Gales, Hjulmand reveló una cábala desconocida, relacionada con el jersey negro que llevó en el partido.

"Hago todo lo que puedo para no ser supersticioso, pero llevé este jersey el día que ganamos a Inglaterra en Wembley (en la Liga de Naciones), en Austria (0-4, partido de clasificación) y contra Rusia. Entonces pensé: 'Joder, me la voy a poner de nuevo'", dijo. Tal y como revelaron las imágenes de televisión, al jersey le ha salido un agujero debajo de la axila., pero eso no parece significar un mayor problema para Hjulmand: "Va a haber que coserlo antes de marchar a Bakú. No creo que me lo vaya a sacar".