Andoni Iraola, técnico del Rayo Vallecano, se mostró orgulloso de la actitud de sus jugadores este miércoles en Vallecas ante el FC Barcelona, pese a haber caído (1-2) por los octavos de final de la Copa del Rey, valorando así la ambición de su equipo que no paró de luchar a pesar de la alta demanda que significa enfrentar a un rival como el conjunto azulgrana en una instancia decisiva.

“Era demasiado pronto para meternos todos atrás. Es nuestra forma de jugar y para ganarle a un equipo que es mejor que tú tienen que pasar muchas cosas. Hemos hecho un buen partido, quizá a partir del minuto 60 nos estaban faltando piernas. Al bajar nuestra presión han podido dar los pases con más tranquilidad“, aseguró el técnico vasco, que no alineó a sus titulares habituales.

“Queríamos darle continuidad a lo que ha sido la Copa, jugadores que no han jugado tanto o han estado fuera. Cuantos más sumemos para los próximos partidos de Liga, mejor. Hemos pensado que si hubiera habido gente le habría dado impulso a los jugadores y lo habríamos disfrutado todos. Espero que en casa lo hayan podido disfrutar, aunque nos hubiera gustado pasar”, comentó Iraola.

El técnico apuesta porque el desgaste no le pase factura a su equipo en la Liga SmartBank, donde se posiciona en la cuarta casilla. El domingo (16.15 h.) visitará al Espanyol. “El Barça te exige mucho y no te queda otra que aguantarles el ritmo si quieres competir. Los jugadores están cansados y veremos cómo recuperan para el domingo”, señaló el estratega, que aprovechó para referirise a la roja a un miembro del ‘staff’: “Últimamente ha habido muchas expulsiones en el cuerpo técnico, pero para mí el arbitraje de hoy ha sido de mucho nivel”.

Iraola no pudo consumar su venganza

En su etapa como jugador, Andoni Iraola cayó ante el Barcelona en tres finales de Copa: 2009, 2012 y 2015. En las dos últimas oportunidades, disputó las finales con la banda de capitán del Athletic de Bilbao, pero Xavi Hernández en 2012 y Andrés Iniesta en 2015 fueron quienes ascendieron al palco para recoger la Copa. Fue en el mismo 2015 cuando el Athletic finalmente pudo resarcirse y celebrar su primer título tras 31 años de espera, la Supercopa de España ante el Barça, pero Iraola ya no estaba. Había abandonado el club vasco unos meses atrás. La pesadilla continúa vigente, ahora en su faceta de técnico.