No todos los jugadores del Atlético de Madrid que han llegado al FC Barcelona han conseguido destacarse. Si se concreta el trueque entre blaugrana y 'colchoneros', que incluiría a Antoine Griezmann y Saúl Ñíguez, el centrocampista estaría asumiendo un gran reto, de demostrar que sí puede cumplir las expectativas que se tienen con su traspaso, algo que no será muy sencillo.

Para el Barça es un nuevo intento de que un jugador procedente del Atleti triunfe en el Camp Nou, algo que no se ha visto desde la década de los noventa. Los casos más recientes, haciendo hincapié en Antoine Griezmann (llegó en 2019) y Ardan Turan (fichado en 2015), dejaron mucho que desear para el conjunto azulgrana. 

En el caso del 'Principito', siempre se ha reconocido que es un jugador con mucho talento y potencial, pero nunca ha terminado de estar cómodo en el Barça y ha dejado la sensación de que podría haber hecho más. Primero fue la adaptación, después la posición... Han sido muchos los factores que han tenido peso en su camino por el conjunto azulgrana que llevan a la misma conclusión: no ha cumplido con las expectativas y no ha justificado los 120 millones que el Barça pagó por él en 2019.

Es cierto que en este 2021, Griezmann dio un paso adelante y sumó importancia en la delantera, formando una dupla con Leo Messi que le permitió mejorar su registros goleadores, pero no ha sido suficiente. En total, ha sumado un único título en dos años (la Copa del Rey 2020-21), registrando 35 goles y 17 asistencias a sus compañeros. Eso sí, ha tenido varios goles decisivos (en la Copa, sobre todo).

En el caso de Arda Turan, es un movimiento del que el conjunto azulgrana probablemente se arrepiente. Los culés lo ficharon en 2015 por 41 millones de euros, pero tuvo que esperar hasta enero de 2016 para debutar con el equipo a consecuencia de la sanción FIFA que pesaba sobre el Barça. El internacional por Turquía jugó 55 partidos oficiales, con 15 goles. Su contrato con los catalanes lo vivió de cesión en cesión, porque le costó integrarse. Mostró, sin duda, una versión muy diferente a la que tuvo en el Vicente Calderón. 

'Colchoneros' que sí triunfaron en el Barça

Julio Alberto Moreno y Marcos Alonso son los casos más recientes de jugadores procedentes del Atleti que sí consiguieron brillar en el conjunto azulgrana. Llegaron ambos en el año 1982 y el lateral se convirtió muy rápido en un ídolo para los fanáticos barcelonistas. Firmó un palmarés de lujo, con: Dos Ligas, tres Copas, dos Copas de la Liga y una Supercopa de España.

El extremo, por su parte, no estuvo tanto tiempo en las filas azulgrana (del 82 al 87) pero su rendimiento fue óptimo y dejó muy satisfechos a los azulgrana. Fue parte de una de las delanteras de oro del Barça, junto a  ‘Lobo’ Carrasco, Diego Armando Maradona y Quini, antes de regresar al Atlético de Madrid en 1987.