Uno de los clubes que mejor invierte en Europa es el Borussia Dortmund. Atrás quedaron aquellos años de competencia férrea en Alemania y el continente para pasar a un modelo económico que le permita seguir jugando copas internacionales y estar saneados, filosofía que ahora hereda un nuevo chico llamado Filippo Mane.

Un central de solo 16 años de edad que en Italia causó una gran impresión pero no la suficiente para que saliera de la Sampdoria, algo que logró el Dortmund de la mano de Michael Zorc, director deportivo del conjunto bávaro que sigue dando cátedra al momento de fichar jugadores jóvenes de gran proyección.

Críticas nacionales

En Italia hay un sector bastante molesto con el movimiento por el hecho de ver a uno de sus mejores jugadores salir del país rumbo a otra liga, mucho más cuando se ve el bajo nivel que tiene actualmente la Serie A con un Inter de Milan que domina la liga pero en Europa sufre mucho, ni hablar del Milan o la Juventus, estos últimos con buenas actuaciones en el continente pero de capa caída en la competición doméstica.

Ante la falta de regularidad que tiene el fútbol italiano que los valores jóvenes terminen en otro país es algo que comienza a causar bastante incomodidad, recordando casos como el de Verratti que triunfa en el PSG y los grandes del Calcio siguen sufriendo buscando un mediocentro en condiciones.

Labor intachable

Si en España Monchi es un As de las negociaciones al mejor estilo Porto, en Alemania Zorc no se queda atrás y además tiene el valor agregado de sacar jugadores con un valor enorme también en lo deportivo, tal como se ha visto con Sancho o Haaland recientemente, sin olvidar al deseado por el continente, Jude Bellingham.

Con este fichaje el Dortmund consigue unir en la zaga a dos de los defensores de mayor proyección en el fútbol actual, ya que además de Mane también se hicieron con Soumaïla Coulibaly, además del mediocentro Kamara, estos dos últimos arrebatados en la nariz del PSG. El primero formaba parte del club y el segundo prefirió la Bundesliga antes que la Ligue One.