Tal y como lo advirtió el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, en un comunicado oficial el máximo organismo del fútbol europeo acordó este martes abrir un procedimiento disciplinario contra el Real Madrid CF, FC Barcelona y Juventus FC, tras la investigación llevada a cabo por los inspectores de ética y disciplina del ente con motivo del proyecto de la Superliga Europea. Barça ha respondido duramente y ha calificado la medida como parte de una "coacción" contra las grandes entidades del viejo continente.  

Por medio de otro comunicado, la entidad azulgrana comandada por su presidente, Joan Laporta, critica la actitud del organismo europeo y reiteran la necesidad de modernizar el fútbol, además de denunciar que la posibilidad de tomar medidas contra dichos clubes va en contra de lo que ha dictaminado la justicia y lo califican de “alarmante e incomprensible”. 

"El FC Barcelona, la Juventus de Turín y el Real Madrid CF quieren manifestar su más absoluto rechazo por la insistente coacción que viene manteniendo UEFA hacia tres de las mayores instituciones de la historia del fútbol. Asimismo, resulta alarmante dicha actitud en flagrante incumplimiento de la decisión de los tribunales de justicia, que ya se han pronunciado claramente advirtiendo a la UEFA que se abstenga de realizar cualquier actuación contra los clubes fundadores de la Superliga mientras se tramita el procedimiento judicial", reza parte del escrito.  

"Por tanto, la apertura de un expediente disciplinario por parte de UEFA es del todo incomprensible, y atenta directamente contra el Estado de derecho que democráticamente hemos construido los ciudadanos de la Unión Europea. Además, constituye una falta de respeto a la autoridad de los propios tribunales de justicia", agrega el FC Barcelona.  

La posición de los tres 

Los tres equipos involucrados en la batalla con la FIFA y UEFA concluyen que “no cederán a ningún tipo de coacción ni presión intolerable y siguen mostrando su firme voluntad de debatir, desde el diálogo y el respeto, las soluciones urgentes que exige hoy el mundo del fútbol. O modernizamos el fútbol, o asistiremos a su inevitable ruina”.