En el verano de 2018, mientras Messi le había afirmado al entonces presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, que Griezmann no era la solución para los problemas futbolísticos que empezaba a presentar el Barça, públicamente le hacía elogios.

Después de que fuera emitido el documental “La decisión”, a “La Pulga” parece que fue a quien más le costó que el delantero francés llegase al Camp Nou dos años atrás. En dicho metraje, “El Principito” llegó a renegar la posibilidad de fichar por los azulgranas.  Eso sí, después de aterrizar en el Camp Nou el francés afirmó que si había que pedir perdón o disculparse por lo dicho en el referido documental lo haría en el campo.

A pesar de este episodio, una vez en el Barça, el comportamiento y la relación entre ambos fue totalmente profesional e impecable. Algún que otro momento de reconciliación como dejarle cobrar un penalti, paz y después gloria. El problema entre ambos solo fue futbolístico, nunca personal ya que ninguno consiguió conectar en el césped con el otro.

La mejor prueba de ello, fueron las asistencias que se dieron del uno al otro. En el primer año juntos en el Barcelona, ni un solo gol de los 31 anotados por Messi fue por asistencia de Griezmann. En cambio, de los 15 goles hechos por el francés 4 fueron por asistencia de Messi. En su primer año vistiendo la camiseta del Barcelona, Messi fue quien más veces le ayudó a conseguir un gol al francés.

Los papeles pueden invertirse

Lo curioso, es que en la última temporada juntos los papeles se invirtieron. En el curso anterior Griezmann le dio 4 asistencias de gol a Messi. Una cantidad igual de asistencias que Jordi Alba le puso al rosarino en ese momento, y no es poca cosa ya que el lateral azulgrana solía ser su mejor socio. En cambio, el año pasado, de los 20 goles que anotó Griezmann, sólo uno fue por un pase de Messi.

Que en dos años y con un total de 104 goles anotados en total, sólo un total de 9 goles saliesen de una sociedad entre ambos formada en un gran número de partidos que disputaron juntos en todo ese tiempo, dice mucho de los males futbolísticos que ha llegado a afectar al Barça recientemente. Ahora, hay que ver cómo les va a ambos por separado.