A pesar de las dificultades que implica el fichaje de Kylian Mbappé para el Real Madrid, el jugador se mantiene esperanzado en que una última jugada desde Valdebebas termine por cambiar el panorama y pueda finalmente vestirse de blanco para materializar el tan anhelado cambio de aires.

No obstante, el tiempo sigue corriendo y desde la capital francesa estiman que su estrella regrese en un plazo no mayor de diez días. Por su parte, el equipo madrileño debería actuar antes del 1 de agosto, cuando el Paris Saint-Germain dispute su primer partido oficial de la temporada en la disputa de la Supercopa ante el Lille, campeón de la Ligue 1.

Si el plazo se vence y no hay acuerdo con la institución que preside Florentino Pérez, el fichaje de Mbappé se hará muy cuesta arriba, y podría terminar postergándose hasta el próximo curso, cuando su contrato quede sin efecto a pocos meses de la realización de la Copa del Mundo en Catar.

 

Esperan que el Madrid de un golpe de autoridad

Según informa el diario As, el entorno del francés confía en que el Madrid lleve a cabo un movimiento que deje sin opciones a Al-Khelaïfi y que eventualmente haga a Mbappé aterrizar en la capital española. No obstante, Florentino no estaría por la labor de declararle la guerra al PSG y apostaría por una negociación amistosa.

Sin embargo, el jugador desea abandonar París cuanto antes para incorporarse a la plantilla del Real Madrid y continuar con su prometedora carrera. Mbappé ya ha declinado los ofrecimientos del PSG para renovar. Incluso si los blancos no le atan durante el verano, el delantero quedaría libre para negociar desde el 1 de enero.