El Bayern Múnich anunció esta semana que Philippe Coutinho se había sometido a una operación para solucionar unos problemas físicos que venía arrastrando desde hacía meses, e incluso años. Se informó del éxito de la intervención quirúrgica, así como que el inicio del proceso de recuperación empezaría en alrededor de 14 días. No se sabe cuántos meses estará de baja Coutinho, pero en la Premier League parece no importar lo más mínimo.

El brasileño se ha convertido en el deseo de varios clubes de Inglaterra, que recuerdan cómo brilló en el Liverpool y en sus inicios en el FC Barcelona, antes de recalar en un Bayern Múnich donde, pese a no ser titular y no haber jugado como los ángeles, tampoco puede decirse que sus números sean malos.

La cuestión es que desde hace semanas se viene informando desde Inglaterra de numerosos clubes interesados en sus servicios. Tottenham y Chelsea parecen los mejor posicionados a día de hoy, aunque en las últimas horas se habrían añadido a la lista Newcastle y Everton, mientras que Arsenal y Leicester City también han llegado a sonar en algún periódico británico como candidatos.

Tal y como ha informado recientemente 'Tuttosport', el FC Barcelona ya estaría negociando con los clubes ingleses para empezar a preparar la vuelta de Coutinho a la Premier League, la única liga en la que de momento ha brillado de forma indiscutible tras su efímero paso por LaLiga y la Serie A, donde jugó en el Inter de Milán, y una temporada de claroscuros en la Bundesliga.

Quique Setién se lo quedaría, pero el Barça no quiere

En el FC Barcelona, Quique Setién estaría encantado de acogerle en la plantilla para así disponer de un efectivo más para el centro del campo y el frente de ataque. Sin embargo, parece que las intenciones de la directiva y la secretaría técnica no van por esos derroteros, y tampoco Coutinho estaría especialmente motivado en regresar a un Camp Nou donde fue silbado.

El gran desafío para el FC Barcelona será conseguir un gran traspaso por él. Será imposible recuperar los 120 millones de euros que abonó al Liverpool en enero de 2018, pero al menos intentará acercarse lo máximo posible al centenar, una cantidad también lejana a día de hoy. Con el jugador lesionado y devaluado deportivamente, el viento sopla en contra. Y la crisis económica derivada del coronavirus no ayuda lo más mínimo.