José Mourinho ha dado inicio a una nueva etapa en su carrera y es el nuevo técnico del AS Roma. El portugués ha hablado con João Gabriel en el libro ‘Manténgase locos y hambrientos’. En dicho escrito, Mourinho ha reconocido sus errores durante múltiples acontecimientos de su ciclo como estratega.

Uno de esos incidentes y quizá el más famoso fue el que tuvo con Tito Vilanova en un Clásico, en el que le metió el dedo en el ojo al entonces ayudante de Pep Guardiola. “Yo fui el que falló, no debería haber hecho lo que hice. Claro que no, la imagen negativa se queda para siempre. Tito no tuvo nada que ver con eso. Lo siento por él”, afirma Mourinho.

Mourinho ha reconocido que “he sido un poco víctima de mí mismo. Si pudiera, sería una de las cosas que no repetiría. Gané, gané y gané. Me metí en una dinámica en la que no ganar parecía como el final del mundo”. Asimismo, el portugués continuó diciendo que “yo mismo, por mi personalidad, promocioné un poco esto, que todo es siempre para ganar, ganar o ganar. Cuando llegaba a situaciones en las que era muy difícil hacerlo, algo que para otros entrenadores era algo aceptable, para mí siempre se consideró insuficiente, un fracaso “.

Problemas con jugadores

Además, ‘Mou’ reconoce alguna dificultad en su relación con los jugadores. “Tengo un problema con los futbolistas egocéntricos, esos que anteponen metas personales a las metas de equipo. Esto complica el trabajo”, aseveró el estratega  que al tiempo explica una curiosa anécdota con Cristiano Ronaldo.

“Estábamos en el último minuto de un partido con el Valencia. Veníamos de dos empates consecutivos, pero ganábamos ese partido 2-0. Ronaldo perdió el balón tras intentar un regate a Joao Pereira y casi marca el Valencia. Le dije que después de dos empates era diferente ganar 2-0 a 2-1. No le gustó lo que le dije, pero no fue nada especial”.