Sánchez Martínez expulsa a Nabil Fekir durante el Real Betis-Barça

SUSPENSO EN EL BENITO VILLAMARÍN

Así fue el 'show' de Sánchez Martínez que desesperó a Barça y Betis

Publicación:10/02/2020 - 09:24h

Actualización:10/02/2020 - 09:24h

Real Betis y Barça disputaron un excelente partido de fútbol, pero el arbitraje no estuvo a la altura. Así fue el 'show' de Sánchez Martínez, que se llevó un suspenso evidente tras una noche para olvidar en el Benito Villamarín

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El FC Barcelona se agarró a la lucha por el liderato de LaLiga con una trabajada victoria ante el Real Betis, que le buscó las cosquillas en una primera parte de infarto. Los catalanes se mantienen a tres puntos del Real Madrid porque no se dejaron llevar ante la ventaja de los andaluces, que se adelantaron dos veces y vieron como sus rivales igualaban en ambas y finalmente remataban su triunfo con un gol de Clément Lenglet.

Por desgracia para ambos, el árbitraje también fue protagonista, ya que Sánchez Martínez vivió una noche para olvidar. Los dos técnicos, los jugadores y la grada quedaron notablemente descontentos con su actuación, que se llevó un suspenso irremediable en las valoraciones de aficionados y expertos. Desde el primer al último minuto, el de Lorca tomó decisiones erróneas en acciones bastante sencillas de juzgar.

El análisis del partido, reforzado por el estudio de César Barrenechea Montero, ex árbitro y colaborador de 'Mundo Deportivo', deja en mal lugar el rendimiento del murciano, que arrancó el compromiso con el pie izquierdo. Para empezar, hubo una clarísima falta de Guido Rodríguez a Leo Messi que se fue al limbo, antes de otro momento clave para el devenir del enfrentamiento, en este caso a favor de los verdiblancos.

El evidente penalti de Clément Lenglet por manos se lo avisaron desde el VAR, y tuvo que acudir a la pantalla para confirmar algo que hubiera visto de estar bien posicionado sobre el césped. El reparto de tarjetas también fue irregular y lleno de dudas, ya que tras una patada sobre Carles Aleñá en la que Sergi Roberto se jugó la segunda amarilla y no la vio, hubo otra de Nabil Fekir al de Reus que igualmente quedó sin castigo.

La cosa no mejoró en la reanudación, en la que la acumulación de infracciones locales podría haber arrancado alguna cartulina adicional. Para colmo, el colegiado no supo gestionar la intensidad de los futbolistas, y sus broncas añadieron una tensión que acabó explotando. Una leve protesta de Fekir tras ser amonestado le costó la expulsión, igual que otra queja de Sergio Busquets poco antes que le supuso una amarilla.

El remate final fue otra pena máxima de Marc Bartra sobre Messi, que fue tan reiterativa y visible que resulta increíble que no se pitara. El central sujetó al '10' en el área pequeña en varias ocasiones, y después impidió su disparo con la pierna en otra intervención punible. Más allá de un penalti sobre Arthur que es más debatible -aunque también parece claro-, situaciones como esta no pueden quedar en el olvido.

Los árbitros y el VAR deben mejorar urgentemente

Es obvio que a los árbitros y al VAR no se les debe criminalizar, pero urge una mejoría en su nivel que evite los repetidos escándalos en LaLiga. Cada vez son más los clubes descontentos porque se sienten indefensos ante el blindaje arbitral, y aunque se acepta que son humanos y tienen todo el derecho a equivocarse, también se debe entender que la comprensión debe ir unida a un comportamiento profesional, con afán de superación y una voluntad por ser transparentes y tener un criterio único y aplicable sin debates ni dudas constantes.

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