El pasado sábado el mundo se detuvo cuando en el minuto 42 del choque entre Dinamarca y Finlandia, por la Eurocopa, Christian Eriksen cayó fulminado al terreno de juego y perdió el conocimiento. El jugador de 29 años fue atendido de inmediato por los servicios médicos de su selección y consiguieron salvarle la vida. La conmoción fue global, pero quienes más impactados quedaron fueron sus compañeros, que le vieron debatirse entre la vida y la muerte de cerca. 

Todos los relatos de los jugadores y médicos han sido desgarradores. Martin Braithwaite, delantero danés del FC Barcelona, todavía sigue impactado y no olvida las duras imágenes de su compañero tendido en el suelo. Un momento que, sin duda, será muy difícil de superar y que quedará grabado en su memoria por siempre, aunque ahora está más tranquilo porque Eriksen ha evolucionado y se mantiene estable. 

Braithwaite habló en rueda de prensa y su mensaje fue, en cualquier caso, desgarrador. El jugador del Barça comentó que aún se siente afectado por la situación, pero que lo más importante "es que Christian se encuentra mejor y por eso yo también estoy mejor. Su salud es lo más importante. Fue una experiencia horrible”, explicó.

 “Tenía algunas imágenes de lo ocurrido el sábado que quería sacar de mi cabeza”

Para el jugador fue un verdadero alivio poder hablar con Eriksen este domingo por videollamada y comprobar que estaba mejor. Sin embargo, guarda imágenes muy dolorosas de lo que vivieron todos en el campo del Parken de Copenhague. “Tenía algunas imágenes de lo ocurrido el sábado que quería sacar de mi cabeza”, algo que ha podido conseguir poco a poco tras ver a su compatriota estable en el hospital. 

Un momento muy difícil e inolvidable

Intentando recordar los hechos sucedidos en el partido, Braithwaite ha comentado que “es difícil decir cómo empezó todo, fue como si las cosas ocurrieran de forma natural. Comprendimos que teníamos que ocuparnos de Christian e intentamos hacerlo lo mejor que pudimos”, subrayó el danés, añadiendo que se siente "orgulloso" por la reacción de todos sus compañeros. 

Por último, ha confesado que el regresar al campo, poco menos después de dos horas tras la emergencia, fue complicado. “No recuerdo muy bien cómo fue, mis pensamientos estaban en otra parte. No era el mejor momento para jugar un partido”, sentenció.