Contra el Nápoles, Quique Setién tenía dos bajas muy sensibles en el centro del campo. Por un lado, la de Sergio Busquets, el timón del equipo y el hombre que da equilibrio al juego tanto por su capacidad de sacar el balón jugado como por su brillantez robando balones en la medular. Por el otro, Arturo Vidal, ese hombre con capacidad de abarcar campo, de lanzar la presión y de marcar goles sorprendiendo desde la segunda línea.

Quique Setién decidió apostar por Ivan Rakitic como mediocentro y Frenkie de Jong y Sergi Roberto en los interiores. El holandés estuvo brillante y confirmó que volverá a ser titular contra el Bayern de Múnich porque ya se ha hecho imprescindible. El croata estuvo correcto en líneas generales aunque cometió un penalti absurdo, mientras que el catalán estuvo discreto pero trabajador.

Casi con total seguridad, contra el Bayern de Múnich, Sergio Busquets volverá a adueñarse de la posición de mediocentro defensivo pro delante de la zaga, mientras que Arturo Vidal acompañará a Frenkie de Jong en la zona de interiores. El de Badía y el de San Joaquín son indiscutibles tanto por su experiencia como por la consistencia que le dan al equipo mientras que si el holandés sigue mostrando la misma soltura que contra el Nápoles, será clave.

Hace mucho tiempo que no coinciden los tres en el centro del campo, pero están destinados a manejar la sala de máquinas en Lisboa. Por otro lado, no sería descartable que, ante el potencial ofensivo del Bayern de Múnich, Quique Setién quisiera resguardar al equipo metiendo a un cuarto centrocampista que diese solidez a la medular para descolgar a Leo Messi y a Luis Suárez arriba, sacrificando a Antoine Griezmann.

Sea como sea, el FC Barcelona incorporará a dos jugadores fundamentales para hacer frente al conjunto alemán, que viene de ganar la Bundesliga, la Copa de Alemania y de arrasar al Chelsea en octavos de final. Además, se trata de dos piezas que darán frescura al equipo, ya que llegarán más descansados que el resto y que por el simple hecho de incrementar efectivos, permitirán a Quique Setién hacer cambios para refrescar la medular durante el partido.

Riqui Puig, el comodín

Por sorpresa de todos, Riqui Puig​ no jugó ni un solo minuto contra el Nápoles, ya que Quique Setién apostó por no hacer ningún cambio hasta el minuto 84 de juego. Contra el Bayern de Múnich es muy probable que vuelva a empezar en el banquillo, pero podría tener oportunidades de entrar en el terreno de juego en fases más adelantadas si el equipo necesita nuevas ideas o un hombre de refresco.