Mucho se complicó el Barcelona en medio de una reestructuración que no pintaba del todo bien al comienzo de la temporada, con algunas piezas jóvenes e interesantes pero poco rodaje en la élite. Koeman llegó cortando cabezas y con la meritocracia como principal argumento deportivo para ser titular, y la historia cambió.

Poco a poco se fueron descubriendo algunas cosas como lo necesario de Frenkie De Jong en el campo, dando incluso opciones para ser central o mediocampista. Pedri también olvidó que tiene apenas 18 años y se centró en ser un gran jugador, que se le da fácil. Ansu Fati fue un huracán pero su lesión no terminó en tragedia deportiva gracias a que Dembelé y Griezmann dieron un golpe sobre la mesa.

Mingueza y Araújo no se quedaron atrás y salvo la lesión del uruguayo, Umtiti ya parecía un jugador para entrenamientos y Lenglet se iba acostumbrando a ser suplente o sustituido según los partidos. Ahora, con el regreso del central sudamericano, el 11 titular apunta a ser el mismo de forma frecuente.

Tres centrales con cuatro jugadores por delante, siendo Jordi Alba y Dest los puñales por la banda durante los 90 minutos, dos volantes o creativos y un punta que cumple más de falso nueve. Así se para Koeman ante el Valladolid y ha sido la alineación de los últimos cuatro encuentros, algo que no había sucedido en la temporada.

De Jong suple al lesionado Piqué en la zaga central, acompañado de Lenglet y Mingueza; por delante un doble pivote entre Pedri y Busquets apoyados en Dest y Alba; Messi y Griezmann para hacer la conexión y Dembelé como el referente de ataque más adelantado. El regreso de Piqué puede generar rotaciones con Busquets, Griezmann o Dembelé como los posibles sustituidos.

Fuerza y estado físico

Lo enchufado de la plantilla permite que la titular funcione como una máquina, dándole la razón al técnico holandés que cuando debe mover piezas, lo hace con tranquilidad, por lo que además de enlazar cuatro jornadas consecutivas con los mismos titulares, también los cambios y el estado físico de los jugadores permite soñar a Koeman con el título.