El París Saint-Germain lleva rato con una campaña de desconcentración hacia el Barcelona, metiendo varios temas densos al mezclador para generar matices de opiniones que perjudiquen a los jugadores y a la plantilla culé. Entre las reiterativas declaraciones de directivos y jugadores parisinos sobre Lionel Messi y la absurda superioridad con la que el equipo de Mauricio Pochettino subestima a los de Ronald Koeman, de cara a la eliminatoria de octavos de final de Champions League que enfrentará a ambos, también es una notoria provocación.

En el primer caso, se ha podido observar cómo jugadores como Neymar, Leando Paredes o Ángel Di María, así como también directivos como Leonardo o el mismo Pochettino, hablaban del tema de la posible incorporación de Lionel Messi al PSG sin ningún tipo de filtro ni de respeto. Esta situación generó la respuesta inmediata de Ronald Koeman, quien llamó la atención a los integrantes de la entidad capitalina francesa por sus frecuentes comentarios. 

Por otro lado, desde el seno del Barcelona también se tiene la sensación de que el PSG considera al cuadro culé como un equipo fácil de eliminar, debido a la cantidad de problemas deportivos y extradeportivos que han presentado los de Koeman, desde los temas electorales hasta los errores defensivos que han cometido varios jugadores. Esta situación ha generado la molestia de los integrantes del plantel culé.

El Barcelona, a callar bocas ante el PSG

Dada la polémica situación que existe actualmente entre ambos clubes, el Barcelona debe afrontar la eliminatoria ante el París Saint-Germain no solo con la misión de eliminar a los parisinos para trascender en la Champions League. Los culés están ante una auténtica batalla por el honor del club, dadas todas las provocaciones y los juegos sucios a los que ha recurrido el equipo de Mauricio Pochettino.

Decía Joan Laporta hace poco tiempo que la mejor forma de mantener a Messi en el Barcelona era eliminando al PSG de la Champions. Sin embargo, dados todos los sucesos en torno al duelo que ambos protagonizarán entre febrero y marzo, la batalla va mucho más allá de lo que respecta al argentino y a la eliminatoria en sí, puesto que los catalanes tienen la obligación de callarle la boca a los relativos del cuadro francés.