El centrocampista bosnio de la Juventus, Miralem Pjanic, se ha convertido estas últimas semanas en el foco de atención de la actualidad azulgrana junto a Lautaro Martínez, teniendo en cuenta que el FC Barcelona parece ir en serio a por su fichaje, y que su hipotética llegada provocaría una o más salidas para oxigenar la sala de máquinas.

Pjanic nunca ha escondido lo mucho que le atrae el juego del FC Barcelona, y por ahora no ha expresado ningún mensaje público acerca de su futuro. Sí ha realizado alguna que otra publicación enigmática en las redes sociales, como la última que ha lanzado en Instagram con la siguiente frase: "El futuro depende de lo que hagas hoy. Feliz de volver al campo".

En las imágenes de la publicación, se le puede ver entrenar felizmente en el campo de entrenamiento de la Juventus de Turín. En este sentido, puede que su mensaje sea una forma de desmarcarse públicamente de las informaciones que le colocan en el FC Barcelona de forma constante, más allá de que al final se acabe fraguando o no el traspaso.

Pjanic está concentrado, a día de hoy, en recuperar el nivel competitivo lo antes posible para volver a jugar con la Juventus esta temporada 2019-20 y luchar por los títulos en juego. No sabe qué pasará cuando termine la campaña, independientemente de su posible deseo de recalar en el Barça en caso de abandonar la 'Vecchia Signora', donde más ha triunfado a nivel de títulos.

La Juventus quiere que se incluya a Arthur

La Juventus aceptaría un trueque con el FC Barcelona siempre y cuando se incluyera a Arthur Melo, pero en el club azulgrana parecen no estar por la labor de desprenderse del brasileño a no ser que la oferta sea irrechazable. Y un trueque al natural entre Pjanic, de 30 años, y Arthur, de 23, no parece la mejor fórmula de asegurarse el futuro en la organización del juego culé.

De ahí que se barajen otras posibilidades, con nombres como Semedo, Umtiti o Todibo entre otros. Pjanic es objeto de deseo del FC Barcelona, pero tampoco una prioridad indiscutible como sí lo es Lautaro Martínez. Si al final no hay acuerdo, por tanto, en Can Barça no se llevarán las manos a la cabeza.