Pese a vivir una realidad distinta a la del FC Barcelona, con una enorme deuda por delante y a la espera de resolver los problemas que han llevado a la expiración del contrato de su principal figura en el campo, el Madrid tampoco escapa a las dificultades económicas que aquejan al mundo del fútbol.

De hecho, en Valdebebas no se estima realizar un gran número de fichajes, por lo que Carlo Ancelotti tendría que hacer malabares con una plantilla similar a la que ha dejado su predecesor en el banquillo, Zinedine Zidane. La falta de alguna incorporación de renombre como las que acostumbra hacer el Madrid podría pasar factura al final del curso, salvo que se concrete la operación por Kylian Mbappé.

Uno de los objetivos trazados en la directiva blanca pasa por hacer caja. El siguiente en despedirse del club podría ser Raphael Varane, que mantiene un contrato hasta 2022, y en el Madrid quieren evitar que se vaya sin coste, como ya ha ocurrido en el caso de Sergio Ramos.

 

El objetivo sigue siendo Mbappé

La idea de obtener recursos tiene como fin hacer frente al fichaje de Kylian Mbappé, una negociación que promete batallas con los despachos del Paris Saint-Germain, que ya ha dejado clara su nula intención de colaborar para dar salida al atacante que viene de caer con la selección de Francia en la Eurocopa.

En el apartado defensivo, es posible que en Madrid consideren que ya cuentan con los efectivos suficientes tras la incorporación de David Alaba, a pesar de que podrían salir hasta de dos defensores si Varane termina siendo vendido al United, por lo que Ancelotti dispondrá en principio del austríaco, así como de Militao, Nacho, Vallejo y posiblemente algún canterano.