La marcha de Luis Enrique del FC Barcelona dejó algunas buenas noticias, y una de ellas fue la consolidación de Samuel Umtiti como la mejor pareja para Gerard Piqué, cerrando las dudas en una posición que habia sido discutida durante mucho tiempo en el equipo azulgrana. Pero uno de los grandes damnificados fue Javier Mascherano, que aunque llegó para jugar en el centro del campo, acabó revelándose como un gran central.

A sus 33 años, y con el Mundial de Rusia de fondo, Mascherano no quiere que en el Barça le dejen atrás, y si lo hacen, se planteará seriamente buscar una salida. El futbolista es consciente que su rendimiento no es el de hace unos años, pero tampoco quiere acomodarse como suplente, y más cuando se considera capaz de pelear por la titularidad.

Así, el argentino se está esforzando al máximo para recuperarse de la lesión que le dejó fuera de combate en la final de la Copa del Rey, con el objetivo de llegar en plena forma al día 12 de julio, cuando empezará la pretemporada y estará en su mano convencer a su nuevo entrenador, Ernesto Valverde.

Marlon, ¿más competencia?

Aunque de momento no se ha confirmado su ascenso definitivo al primer equipo, Marlon Santos también es un refuerzo para la nómina de centrales del Barça y un competidor más de Javier Mascherano. A día de hoy, el de San Lorenzo parte con una ventaja, y es su pasaporte comunitario, que dejaría libre uno de los huecos del equipo contando que Luis Suárez y Neymar ocupan los otros dos.

Pese a todo, al final será Ernesto Valverde quién decida como gestionar a cuatro centrales válidos y que son parte muy importante del funcionamiento del equipo. Contando que no haya más entradas y salidas en esta posición, es el Txingurri el que tiene en sus manos el futuro de Masche, que ya ha dejado claro que si se queda, es para jugar.